PIENSO Y LUEGO EXISTO; PASÓ A DESCARTARSE EN ESTAS ÚLTIMAS DÉCADAS
Estamos viviendo una época donde el paradigma del conocimiento, la ciencia y los saberes pasaron a otro plano de nuestra vida.
El tener conocimiento en las décadas pasadas, era saber sobre historia, matemáticas, filosofía, sociales… entre otras. A la vez, era potencializar la interpretación, la argumentación y ser propositivos a la hora de aplicar estos conocimientos o competencias. En otras palabras, era construir sobre lo fundamental. Y ¿Qué es lo fundamental? "se refiere a las bases, principios o problemas centrales que dan origen y sentido a la disciplina. El problema fundamental de la filosofía es la relación entre el pensamiento y el ser, la conciencia y la naturaleza, ya que determina la solución de otros problemas filosóficos. Además, los fundamentos son las bases éticas y morales que permiten reflexionar sobre la existencia y la integración del ser humano en la sociedad". De lo anterior, muy poco, en la sociedad.
Rene Descarte, un filósofo francés, ubicado en la época moderna, donde la máxima era el conocimiento, tiene una frase bastante conocida, estudiada y analizada, que ha trascendido durante la historia, hasta el día de hoy; la famosa frase "Pienso y Luego existo" (Cogito ergo sum) que no es otra cosa, el acto de pensar como una prueba irrefutable de la propia existencia, es decir, pensar, nos da la capacidad de dudar, de refutar, analizar o reflexionar sobre cualquier postulado o verdad que estemos viviendo o viendo desde mi YO. Pues bien, eso ya está en olvido en algunos casos, la sociedad esta invadida, si se quiere decir, de frivolidades, estupideces, que solo lo que hacen es que caigamos en errores, tergiversaciones, e ilógicas, es solo conversar con un joven de "la generación Alfa" difícilmente permanece en una conversación o se le dificulta contextualizar y también asociar con la historia, algunos de ellos no saben sus necesidades vocacionales o que quieren ser, pero que en la practica son expertos en la tecnología, marketing digital entre otras… pero poco pensamiento, saber, interpretación…
La crisis de lo fundamental, se refleja en las dinámicas económicas mundiales, por un lado, los grupos familiares y sus cambios de dinámicas laborales, donde los padres deben ir a trabajar y por ende el joven queda solo en su casa, eso ya lo veíamos venir, desde la crisis del 2008 y la del 2020, donde todo cambio.
Por otro lado, las escuelas, colegios e instituciones educativa, prevalecen con un paradigma de aprendizaje, que solo es exclusivo cuando el joven está en la escuela, pero cuando sale, las redes sociales, son la "nueva escuela" de buscar, escuchar información, saberes, polémica, realitys, humor, en fin, que generan, una transposición de valores, que hacen que se relativice todo lo que vivimos.
En otras palabras, es cuando salgo y me pongo una chaqueta, pero cuando llego, me cambio de chaqueta para poder volver a salir. Esto esta pasando en todos los ámbitos de la vida. No quiero decir que sean todos, pero si una gran mayoría de la población se ha perdido de lo fundamental.
Hoy lo que prima es la belleza, el dinero, el escándalo, el sexo, al grado de la hipersexualidad, la agresión, los retos, entre otras, que generan "nuevos valores" que son justificables, con la normalización y la pérdida del análisis de la realidad, construyendo sus propias "verdades" sin piso teórico. Por el contrario, las personas intelectuales, están más relegados, como los científicos, los escritores, artistas, es decir, tiene más resonancia un influencer que una de estas personas que estudiaron toda su vida y que han producido conocimiento para el bien de la sociedad. No quiere decir que los influencer, tengan su derecho, pero que la reflexión está en la "mesa" o en la mente de la gente.
Finalmente, nos debemos estar preguntándonos ¿Qué hacer? y ¿Quién organizará de nuevo el conocimiento? ¿Cómo volver a lo fundamental en una era donde la IA tiene la información? ¿son responsable los gobiernos, los padres, la sociedad?
Al final, los dejamos con la frase de Rene Descarte, para que saquen sus propias conclusiones, y dice: "Para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas", y "No basta tener buen ingenio; lo principal es aplicarlo bien"

